15) LEY DE LA ATRACCION - La física cuántica y el destino

En mi último artículo LEY DE LA ATRACCIÓN - Y cómo modificar el destino, dejé asentado como premisa que el subconsciente viaja a través del tiempo, para ponernos de sobre aviso con la intuición, para que cambiemos ciertos actos de nuestro presente, que implicarían la modificación de lo que era nuestro destino prefijado hasta ese momento. Y por lo tanto en este artículo iba a continuar con dicho concepto, explicando su sentido científico al desarrollar los postulados de la física cuántica.

 

A tal efecto daré una muy breve introducción de la física cuántica, para que después cada uno de ustedes investigue con mayor profundidad esta ciencia, ya que extenderme sobre el tema sería una falta de respeto para ustedes y para los científicos que estudian dicha materia.

 

La física cuántica debe su nombre al cuanto o cuantum, que es como se denominan a los paquetes de energía que componen la última y más pequeña parte de la materia.

 

Es decir nosotros conocemos el átomo con sus partículas subatómicas: el protón, neutrón y el electrón y luego éstas a su vez están constituidas de estos paquetes que son energía pura.

 

La particularidad que tienen estos “paquetes de energía” y que lo diferencian de las partículas que le preceden, es que no tienen un comportamiento definido y constante como el resto de la materia por nosotros conocida.

 

Sobre estos paquetes de energía se dice que son una probabilidad de existencia en varios puntos del espacio y el tiempo, porque cuando se los pone bajo observación pasan de ser ondas a convertirse en partículas físicas. Mientras que cuando retiramos el punto de observación se convierten nuevamente en una probabilidad de existencia.

 

También se dice que estos paquetes de energía tienen inteligencia propia, porque modifican su existencia ante cada nueva observación.

 

Los cuantos tienen la posibilidad de modificar su posición en el tiempo y espacio a su propia decisión. Es decir cuando se observa y analiza un cuanto, éste cambia de posición instantáneamente (por ejemplo del punto A al punto B) y aparece en otro punto físico en un tiempo posterior sin que haya tenido que recorrer esa distancia que separa a ambos puntos.

 

Esto último es lo que se denomina universos paralelos, porque al moverse el cuanto ocupa todas las probabilidades de existencia al mismo tiempo. En relación con esto último habría una hipótesis más desarrollada que ingresaría el término holograma multidimensional, porque esos universos paralelos además de coexistir también se relacionarían entre sí.

 

Ahora ustedes dirán, está bien eso ya lo había leído, pero qué tiene que ver esto con que el subconsciente viaje a través del tiempo. Pues nuestros pensamientos y el subconsciente que los recibe, son energía y por lo tanto se comportan de acuerdo a los fundamentos de la física cuántica.

 

Y la intuición que yo cité en mi anterior artículo, es otra forma de energía que se comporta de la forma que nosotros conocemos.

 

Y en referencia a esto último cito una frase de Aristóteles:

 

La intuición es la fuente del conocimiento científico”

 

Fuentes consultadas:

 

La Física Cuántica En La Vida Diaria

Juan Muga

http://www.scribd.com/doc/49911/Juan-Muga-La-Fisica-Cuantica-En-La-Vida-Diaria

 

¿Qué Rayos Sabemos Nosotros?

The Institute of Noetic Sciences and Captured Light

http://www.scribd.com/doc/3231391/Que-rayos-sabemos-nosotros?page=40

 

Física Hiperdimensional. ¿Por qué nos ocultan este conocimiento?

(ANO/CERO XII/01)

http://es.geocities.com/geometria_divina/03Fisica_hiperdimensional.htm

 

Un feliz bolsillo lleno de dinero

David Cameron Gikandi

PDF]Un feliz bolsillo lleno de dinero

 

En mí último post también dije que en éste iba a comentar, qué sucedía cuando nuestro subconsciente por medio de nuestra intuición cambiaba el destino. En cuanto a esto tengo una hipótesis personal:

 

Para mí en realidad no modificamos el destino (es decir transformarlo como el artista plástico hace con sus obras de barro), nosotros en realidad cuando pretendemos modificar nuestro destino, lo que estamos haciendo es cambiarlo por otro.

 

Es decir yo me planteo: ¿No habrá infinitos destinos y cuando nosotros queremos cambiarlo, simplemente tomamos otro que ya está definido pero que es distinto al anterior?

 

Entonces con esa premisa que me estoy planteando, no entraría en contradicción el destino (como un hecho fijo y determinado), con poder usar el libre albedrío para definir continuamente nuestro futuro.

 

Con esto último podría refutar a quienes respecto de viajar al pasado, hablan de la paradoja de quien mata a su propio abuelo cuando todavía era un chico y que como consecuencia de ese acto, no podría haber existido en el futuro al desaparecer ya la posibilidad de haber nacido.

 

Sin embargo esa paradoja no existe en realidad, porque al viajar al pasado automáticamente cambiamos de Universo.

 

Es decir no es necesario matar a ninguno de nuestros ancestros. Al ser cada uno de nosotros una fuente de energía, que irradia sus influencias por medio de nuestros pensamientos hacia todo el Universo en general y hacia las personas que nos rodean en particular (llamémoslos a los que habitan el planeta Tierra para ejemplificar), la acción que le imprimamos a nuestros pensamientos en América, influirán directamente en el desenvolvimiento de quienes viven en Asia, porque todos los seres que habitamos el Universo somos esencialmente uno sólo, dividido en millones de personas, pero conectados mentalmente.

 

Con lo anterior quiero decir en el hipotético caso que dentro de 1000 años, el hombre inventara una nave espacial que pudiera viajar a la velocidad de la luz y decidiera trasladarse al pasado, no haría falta que tocara la Tierra, con el sólo hecho de ingresar a la atmósfera terrestre aun permaneciendo por un sólo segundo, ese acto influiría para cambiar el destino de toda la humanidad.

 

Porque ese sólo segundo habría bastado, para introducir la influencia de la energía de sus pensamientos en este Universo del pasado, que hasta ese momento no contaba con su presencia.

 

Con esto repito lo que otros autores ya han dicho: Uno podría viajar al futuro y volver del mismo sin que se modifique su presente, pero en cambio nunca podría volver al mismo presente si viajara al pasado, por lo que ya he especificado.

 

Y aquí introduciría otra hipótesis: El destino no es uno sólo, son infinitos. Tantos como Universos paralelos existen.

 

Y respecto a esto último ingreso un interrogante: ¿Cómo sería nuestro comportamiento ante todos esos Universos paralelos?. Con lo cual me lleva a plantear otra hipótesis, la cual es semejante a otros planteamientos que se han hecho:

 

Diría que cada persona, o lo correcto sería decir cada “ser”, vive en un Universo definido sólo para el mismo, donde ese ser que somos cada uno de nosotros, podemos en ese Universo que nos a tocado convertirnos en el director de esa película, donde nosotros mismos somos el único actor y el resto de la humanidad son extras que trabajan para nuestra co-creación.

 

Mientras que nosotros nos convertimos en extras, en los Universos de cada una de las otras personas.

 

Y cambiamos de Universo cada vez que, ya sea porque por nuestra intuición elegimos una dirección distinta de la que teníamos prefijada inicialmente, o porque ello mismo se produce cada vez que, con el deseo profundo de producir cambios en nuestras vidas actuamos como “co-creadores” y no como estamos acostumbrados, compitiendo con los demás.

 

De tal forma que nos vamos pasando continuamente de un Universo al otro.

 

Donde éramos un extra nos convertimos en el actor y viceversa. Pero como en definitiva somos todos uno. Cada acto nuestro influye en los Universos de los demás.

 

Si bien mi objetivo inicial no era plantear estas hipótesis, me surgió la necesidad de hacerlo. Sin embargo lo que en definitiva quiero transmitir, es que nuestra vida en realidad es una irrealidad que Dios nos dio para tener la posibilidad de experimentarla, para ir creciendo espiritualmente.

 

Y por lo tanto trasladarles a ustedes esa sensación de que esos objetivos que uno se pueda plantear, pueden ser todos realizables si creemos firmemente en ello. Y el entender la irrealidad que vivimos nos permite comprender y aceptar los fundamentos de la Ley de la Atracción, sin que nuestra mente consciente se contradiga y atente contra nuestros deseos más fervientes.

 

Y para terminar el presente post me despido citando una frase de Albert Einstein:

 

"Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo"

 

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Desde Mar del Plata, Argentina, hacia todo el mundo, Walter Daniel Genga.

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Comentarios: 2
  • #1

    nora (viernes, 06 julio 2012 19:38)

    deseo informes sobre estos temas

  • #2

    Walter Daniel Genga (domingo, 08 julio 2012 10:00)

    Nora: Le voy a repetir parte del contenido de ese mismo artículo:

    "A tal efecto daré una muy breve introducción de la física cuántica, para que después cada uno de ustedes investigue con mayor profundidad esta ciencia, ya que extenderme sobre el tema sería una falta de respeto para ustedes y para los científicos que estudian dicha materia."

    Pero independientemente de la física cuántica, que sería simplemente el campo en cual dearrollamos nuestros pensamientos, lo importante es sabe cómo es el procedimiento correcto que hay que aplicar; y la investigación que estoy llevando a cabo me permitió entender en primer lugar, que en la Biblia está todo explicado, simplemente (pero no necesariamente sencillo) hay primero que interpretar corrrectamente lo que nos trasmite cada versículo; aprendiendo para ello ese lenguaje con el cual fue escrito ese maravilloso libro Sagrado.

    Interpretaciones y partes de los procedimientos que en parte he logrado comprender y que están desarrollados en los 148 artículos que ya llevo escrito y que sigo haciendo, porque esto recién comienza..........Saludos, Walter.