152) LEY DE LA ATRACCION - La primera multiplicación de los panes

El 3/4/12 ya hacía varias semanas que me había concentrado en “traducir” versículos, exclusivamente del Apocalipsis.

 

NOTA AL MARGEN: Hasta este momento había ocasiones, en que decía realizar interpretaciones de los versículos y otras veces, utilicé la palabra traducciones.

 

Pero lo correcto en definitiva, desde mi punto de vista, es decir traducciones; ya que la Biblia está escrita con un idioma distinto que hasta ahora nos resultaba desconocido.

 

Y al ir aplicando esas técnicas que he ido enumerando a lo largo de mis artículos, logré ir traduciendo de a poco, versículo tras versículo.

 

Es decir, no es sólo encontrar un significado distinto que se le da a cada palabra, sino además comprender esas simbologías por medio de dichas técnicas, que no son las únicas; a medida que avanzo en mi investigación, voy encontrando técnicas nuevas.

 

En otras palabras, este es un idioma totalmente distinto, donde las palabras tienen un significado diferente al que nosotros les damos y a su vez al aplicar esas técnicas que les cité, es como encontrar también el verdadero significado de toda una frase.

 

Por lo tanto, esa combinación de “la verdadera traducción de cada palabra” con el mensaje que trasmite una frase completa, nos va dando la conformación de “este nuevo idioma”.

 

De la misma manera que un idioma se constituye por palabras que nacen de la unión de letras y luego por frases que surgen de la combinación de estas palabras; aquí en la Biblia sucede lo mismo.

 

Con lo cual más que ser un teólogo para traducir la Biblia, hay que ser un investigador lingüístico de idiomas desconocidos.

 

Ahora sí, hecha esa aclaración, volvamos al tema de este artículo.

 

Después de obtener muchos resultados positivos (a lo largo de varias semanas) con las traducciones del Apocalipsis, me dije:

 

¡A ver cómo estoy de afinado en mis traducciones! y como quien se hace crujir los nudillos de la mano me pregunté: ¿Qué resultados obtendré si vuelvo a alguno de los Evangelios?

 

Y efectivamente, (ya tenía la Biblia en la mano por estar leyendo parte del Apocalipsis), y abrí la Biblia en cualquier parte de los cuatro Evangelios.

 

Entonces al abrir nuevamente la Biblia, ésta me mostró el Evangelio de San Marcos; y así empecé a leer la primer carilla que tuve frente a mi vista, sin que nada me impresionara; lo mismo sucedió con la segunda, hasta que en la tercer página que empecé a leer, hubo algo que me llamó la atención y comencé a traducirla.

 

Me estoy refiriendo al Evangelio según San Marcos en (6,38-44):

 

38- Jesús preguntó: «¿Cuántos panes tienen ustedes? Vayan a ver». Después de averiguarlo, dijeron: «Cinco panes y dos pescados».

39- El les ordenó que hicieran sentar a todos en grupos, sobre la hierba verde,

40- y la gente se sentó en grupos de cien y de cincuenta.

41- Entonces él tomó los cinco panes y los dos pescados, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y los fue entregando a sus discípulos para que los distribuyeran. También repartió los dos pescados entre la gente.

42- Todos comieron hasta saciarse,

43- y se recogieron doce canastas llenas de sobras de pan y de restos de pescado.

44- Los que comieron eran cinco mil hombres.

 

Para realizar esta traducción utilicé cuatro técnicas (tres hechas públicas anteriormente y la cuarta que se las comunico en esta ocasión), las que enumero a continuación:

 

  1. La técnica Alfa y Omega

  2. La técnica de la piedra de la rosseta

  3. La técnica de los cuatro elementos

  4. La técnica del chef

 

Lo primero que me saltó a la vista luego de leer estos siete versículos, fue el comparar cómo el número “cinco” del versículo 38, se transformó en el número “cinco mil” del versículo 44.

 

Es decir, aplicando la técnica Alfa y Omega (Yo Soy el principio y el fin) pude darme cuenta, que el primer versículo indicaba el estado del hombre antes de un proceso metafísico; mientras que el último versículo, nos mostraba a ese mismo hombre después de pasar por dicho proceso.

 

Para ello utilicé la segunda técnica mencionada (la técnica de la piedra de la rosseta); realizando una comparación de la traducción hecha en anteriores artículos respecto al número cinco, comprendí que:

 

Al principio (versículo 38), nos indica que el hombre actúa con una personalidad racional (el número cinco) y luego al pasar por esta transformación metafísica, llega a la perfección (versículo 44), al obtener la divinidad de dicho proceso (5 x 1000); en donde como ya cité, el “cinco” representa la personalidad del hombre y “mil” a la Divinidad.

 

Luego el siguiente paso fue aplicar la técnica de los cuatro elementos, para poder entender qué significado se les daba a las palabras “dos pescados”. Recuerden que cinco representaba la personalidad del hombre y pan, ya es sabido, representa a “la Palabra”.

 

Entonces al aplicar está técnica indicada más arriba, comprendí que con “dos pescados”, se estaba citando a las dos mentes:

 

  1. La mente consciente, y

  2. La mente subconsciente

 

Es decir, aquí aplico además la “técnica del chef, y veo que el versículo 38 me presenta los ingredientes de este proceso:

 

  1. El hombre racional.

  2. La Palabra

  3. La mente consciente

  4. La mente subconsciente

 

Sin embargo en los dos versículos siguientes (39 y 40), aparecerían otros dos ingredientes (aplicando la técnica de los cuatro elementos).

 

Antes de decirles cuáles eran esos dos ingredientes, debo aclararles que llegué a ese resultado, al ver en este versículo esa contradicción de la que les hablé.

 

Esa contradicción a que hago referencia, es que la gente fue separada en grupos de 50 y de 100 personas. Para entender ello, además les cito el Evangelio según San Mateo en (14, 21):

 

21- Los que comieron fueron unos cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.

 

Como pueden ver en esos grupos no se contaron a las mujeres ni a los niños; lo cual nos da lo contradictorio de esa separación de grupos (50 y 100).

 

¿Si los grupos eran de sólo hombres, por qué no se los separó directamente todos en grupos de 50 o en su defecto sólo en grupos de 100?

 

Es decir, si las mujeres y niños hubiesen sido incluidos en esos grupos, se podría llegar a entender esa diferenciación en la cantidad de integrantes de un grupo respecto al otro; es como si dijéramos, en el mayor grupo (100) van mujeres y niños que comen menos y en el menor grupo (50) van los hombres; sin embargo no fue esta la razón.

 

Entonces ¿cuál fue la razón de esta separación en esas cantidades sin sentido?

 

Pues la respuesta me la dio el artículo que titulé “Nº 134 - Los doscientos millones de soldados (Parte 5)”, donde les transcribo el siguiente párrafo:

 

Luego me percaté que, para que se de esta relación, el tamaño entre uno y otro debe ser del doble; es decir, “X” debe ser el doble de “Y”, o si lo planteamos a la inversa, “Y” debe ser la mitad de “X”.

 

A lo que voy con esto, es que esa separación de 50 y 100 me hizo acordar (aquí apliqué nuevamente la técnica de la piedra de la rosseta) lo que descubrí en dicho artículo:

 

Los pensamientos positivos y negativos se agrupan en 2/3 + 1/3 y que en números enteros se representan a unos como el doble del otro.

 

Por lo tanto ahora esa contradicción dejaba de serlo y comprendí su verdadero significado:

 

Esos dos grupos representan (aquí lo de los dos ingredientes), a los pensamientos positivos (100) y a los pensamientos negativos (50). Siendo por lo tanto estos dos nuevos elementos parte de nuestra composición mental.

 

Ahora les vuelo a transcribir el versículo 41:

 

41- Entonces él tomó los cinco panes y los dos pescados, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y los fue entregando a sus discípulos para que los distribuyeran. También repartió los dos pescados entre la gente.

 

Aquí volviendo a la técnica del chef, vean como dichos “ingredientes” (el hombre racional, la Palabra, la mente consciente y la mente subconsciente), se los procesa metafísicamente, indicando la comunicación de la mente consciente con la mente subconsciente (levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición).

 

Y luego se aclara cómo cada ser humano recibe su parte, incluyendo “los dos pescados” (las dos mentes).

 

Mientras que el versículo 42, al decir “Todos comieron hasta saciarse”, se está refiriendo a que todos podremos obtener todo lo que deseemos, cada vez que realicemos este proceso metafísico.

 

Y luego continúa con el siguiente versículo:

 

43- y se recogieron doce canastas llenas de sobras de pan y de restos de pescado.

 

Con doce hace referencia a los 12 Apóstoles (Apóstol significa el que trasmite la Palabra).

 

Y cada persona que trasmite la Palabra, ya sea porque la repite o la aplica, se está constituyendo en un Apóstol.

 

Entonces, “canasta” representa a nuestro cuerpo que está lleno de la Palabra y constituido por las dos mentes (consciente y subconsciente)

 

Apocalipsis, 1,3:

 

3- Feliz el que lea estas palabras proféticas y felices quienes las escuchen y hagan caso de este mensaje, porque el tiempo está cerca.

 

A partir de ahora y de aquí en adelante la verdad de la “Palabra” empieza a develarse, el que quiera entender que entienda.

 

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Desde Mar del Plata, Argentina, hacia todo el mundo, Walter Daniel Genga.

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