243) LEY DE LA ATRACCION - La Calandria

Era el sábado 9 de enero de 2016, yo había vuelto ese mediodía de mi oficina, recién terminábamos de almorzar con mi familia; y en un momento decido ir al dormitorio a buscar algo y cuando paso por el comedor al costado del hogar a leña que tenemos, siento el piar de un pájaro (daba la sensación de un pichón).

 

Si bien siempre escucho algún pájaro cantar, tanto en mi parque trasero o delantero, en esta ocasión parecía sentirse más cerca que lo normal.

 

Hacía tres días lo había escuchado también, por primera vez así de cerca, pero en ese momento yo me había dicho, ¡deben ser algunos pichones que están en las plantas, afuera de casa!

 

Sin embargo esta vez, al pasar cerca de mi hogar me nació la intriga y desviándome un poco del trayecto que yo estaba realizando, me coloco frente al hogar agachado en cuclillas y dentro del silencio “paro la oreja” cerca de la boca del hogar y me pongo a escuchar con más detenimiento.

 

Antes de continuar, para que comprendan cómo se fue desarrollando el hecho, les coloco a continuación un dibujo bastante similar a la forma de mi hogar:

Fuente de donde fue tomada la imagen:

http://www.taringa.net/posts/hazlo-tu-mismo/14674983/Construccion-de-un-hogar-a-lena.html

 

Mi hogar a leña lo prendimos una sola vez y después no lo usamos nunca más (ya van a ser más de 7 años), para descartar que en la casa haya olor a humo. Y por otra parte para evitar una fuente de pérdida calórica, cerré con goma espuma esa pequeña abertura que se ve en el dibujo.

 

Nota al margen: Si bien en esta imagen el ancho de esa abertura es de 10 cm, en mi casa varía entre 4 y 5 cm. Esa salida para el humo que producen los leños, está diseñada de esa manera en complemento con esa curva dibujada a la derecha, para evitar que el viento que ingrese ocasionalmente desde afuera, se meta adentro de la casa ensuciando con cenizas todo el ambiente. Esa curva hace que el viento rebote y vuelva a elevarse.

 

Entonces retomando la historia que les venía contando, saco la goma espuma, así podría escuchar con más claridad. Al principio parecía que el ruido del pájaro venía de adentro del hogar, pero como estaba de por medio esa chimenea de 7 metros de altura, podría ser que el eco de la misma me engañase de dónde provenía el sonido.

 

Así fue que al sentir nuevamente al pájaro “muy cerca”, abrí la puerta de calle y fui a ver desde afuera la terminación de la chimenea, para apreciar si había algún pájaro chillando; sin embargo ocurrió lo contrario a lo que pensaba, en ese preciso momento se acercó volando una Calandria (parecía macho) y se posó sobre la chimenea.

 

Esto último me desorientó, porque si se hubiese ido volando en ese instante, hubiera supuesto que el ruido provenía de ese pájaro; sin embargo ese animal llegó volando después de haber escuchado el piar de esa ave misteriosa.

 

Así que volví sobre el hogar, con una particularidad, al acercarme haciendo ruido, el pájaro se calló, como si estuviera cerca y haciendo un acto de defensa (mantenerse en silencio al sentir un peligro cerca).

 

A esas alturas yo tenía la duda de pensar, si no había un pichón dentro del hogar, que se había caído de un supuesto nido, que sus padres hubieran hecho sin que yo me diera cuenta, en el extremo de mi chimenea que estaba en desuso.

 

Por lo tanto para verificar si había o no un pájaro ahí adentro, metí mi mano tanto a la izquierda como a la derecha, sin percibir nada. Tampoco encontré restos de nido, más que pelusa de la tierra acumulada por el pasar de los años.

 

A la izquierda podía meter casi toda la mano, pero a mi derecha esa abertura se estrechaba más y apenas mis dedos pudieron ingresar. Logrando solamente llenarme el brazo y las uñas de hollín y una mugre bárbara.

 

Yo no entendía, había creído que un pájaro se había caído, pero no encontré nada. Volví a colocar la goma espuma en su lugar y me fui a lavar bien las manos, que las tenía llenas de tierra; dándome por vencido. ¡El eco de la chimenea me debe de haber confundido, me decía!

 

Cuando regreso al comedor, nuevamente siento piar a ese pájaro y me digo: ¡no puede ser!, así que vuelvo a la carga por segunda vez, en esta ocasión me había colocado una bolsa de nailon para no ensuciarme y además porque me había olvidado que también podría haber arañas.

 

Repito el procedimiento que había hecho antes; luego de sacar la goma espuma, primero paso la mano por la izquierda y nada y ahora al hacerlo por la derecha, con mi mano siento que toco con las puntas de mis dedos, un pájaro que se corre más hacía atrás, buscando protección.

 

Como había dicho, en esa parte de la abertura del hogar, la misma era muy estrecha, no dejándome estirar la mano para tomar y sacar al pájaro de ahí. Así que saqué el brazo del hogar para intentar nuevamente, a ver si podría de otra manera llegar hasta el pájaro; pero a diferencia de la primera vez que el ave se había quedado quieta para no ser descubierta, en esta ocasión, después que yo saqué el brazo, el pájaro “saltó” de ese voladizo en que estaba, cayendo en la base del hogar frente a mí:

 

“Era una hermosa Calandria hembra”

 

A continuación les coloco una imagen, de una Calandria semejante a la que había quedada atrapada en mi hogar:

Fuente de donde fue tomada la foto:

http://www.reservacostanera.com.ar/2014/08/04/novedades-agosto-2014/

 

Ahí me di cuenta, que la Calandria macho que estaba afuera, era el compañero de la Calandria hembra, que en un descuido se había caído dentro de la chimenea. Y cuando el macho venía y la llamaba, ella de abajo le respondía, pidiendo ayuda seguramente a su manera.

 

Por un instante la misma se quedó quieta en un rincón. Recuerden que debería estar cansada y asustada, por estar tres días sin comer ni tomar agua.

 

Y cuando estaba por tomarla para sacarla afuera, aparece corriendo Trebol (mi perro schnauzer mini) y tuve que desistir, dándome vuelta y colocándome como un arquero que protege su arco, atajando a mi perro que se había lanzado como un tigre tras su presa.

 

En ese momento viene también mi hijo y toma a Trebol; quedando yo ya liberado para volver intentar atrapar a la Calandria. Sin embargo cuando iba a hacerlo, la misma levantó vuelo y fue a parar tres metros más adelante al suelo, entre la cortina de tela y la ventana de mi comedor, justo detrás de la puerta de calle.

 

El primer instinto que tuve, fue abrir la puerta para que se fuera volando por ahí. Pero al abrirla le estaba tapando al mismo tiempo la salida, porque como había dicho, estaba detrás de la misma.

 

Así que entorné un poco la puerta y me abalancé sobre la Calandria y la tomé con las alas sin extender, corrí la puerta con el pie, para que se abriera totalmente y ahora sí al mismo tiempo que extendía mis brazos hacia adelante, los abrí dejando en libertad a esa hermosa hembra, la que se fue volando a buscar a su compañero.

 

Esa pareja de Calandrias hace meses que las veo buscar comida y cantar en mi parque y creo que tienen el nido en una de las copas, de los cuatro pinos en línea que tengo en el fondo de mi parque (días después me fijé y en realidad en los pinos tengo dos parejas de Calandrias).

 

 

Inmediatamente que ocurrió esto, me di cuenta que había sido un mensaje; porque no sólo que es casi improbable, que a una persona le ocurra esto alguna vez en la vida, es incluso extraño que haya otro hombre en el mundo, que le pueda haber sucedido algo semejante.

 

Así fue que en Google con mi esposa hallamos lo siguiente:

 

Simboliza el alma y su ansia de libertad. -Ver pájaros volando por el cielo refleja impaciencia. -Pájaros emigrando, deseo de cambio de ambiente. -Si está enjaulado, nos vemos con la libertad limitada. -Enjaulado y con un ala o una pata rota o temblando de frío indica que nuestra alma está prisionera. -Ver un pájaro volar en un espacio limitado, chocando contra las paredes y finalmente posándose en nuestra cabeza revela que tenemos ideas fijas y pensamientos complejos. -Si el sueño trata de la lucha con las aves nocturnas nos causará gran impresión y revela nuestra lucha contra pensamientos destructores.”

 

Fuente de consulta: http://www.sonarconsuenos.org/buscar/calandrias%20pajaros

 

Una misma palabra puede tener varios significados de acuerdo al hecho, o la situación que la relaciona; y en este caso yo lo que hice fue, no solo abrir ese obstáculo que la mantuvo prisionera (vean la similitud, estuvo “tres días” encerrada en esa especie de “sepulcro”), sino que literalmente con mis brazos “la liberé”.

 

Nota al margen: Hay tres maneras de buscar el significado de una palabra; buscando por significado de la misma en un sueño; por el significado que se le puede estar dando en la Biblia y la otra forma con la que he encontrado resultados satisfactorios, es buscar el significado etimológico de esa palabra investigada.

 

Concluyendo; cuando Dios por medio del Espíritu Santo nos trasmite un mensaje, siempre se está refiriendo a nosotros, por lo tanto con esa Calandria que liberé, me estaba diciendo:

 

“Estás liberando tu alma”.

 

Apocalipsis, 1,3:

 

3- Feliz el que lea estas palabras proféticas y felices quienes las escuchen y hagan caso de este mensaje, porque el tiempo está cerca.

 

A partir de ahora y de aquí en adelante la verdad de la “Palabra” empieza a develarse, el que quiera entender que entienda.

 

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Desde “la playa de las arenas argentadas”, hacia todo el mundo, Walter Daniel Genga.

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